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El Ayote


El Ayote

Municipio miembro de AMUZEC a través de la alcaldía de El Ayote.


La Alcaldía de el Ayote, con una visión de desarrollo económico y de fortalecimiento institucional es miembro activo de la Asociación de Municipios de Zelaya Central.

El  Ayote es el municipio más joven de Nicaragua, nacido oficialmente como tal en Abril del año 2000. Hasta entonces era una zona perteneciente al municipio de El Rama, que debido a las dificultades de comunicación por la distancia, las pésimas vías de comunicación y la ausencia de medios, funcionaba como una delegación de la alcaldía.

El nombre de El Rama es una reminiscencia de sus primeros pobladores, indígenas caribeños de la etnia rama, que alguna vez poblaran las riberas de los ríos Siquia, Mico, Rama y Escondido hasta el litoral, en los territorios de los actuales municipios de Bluefields y El Rama, pero al parecer estos no llegaron a poblar tan al norte como se encuentra El Ayote.

Al norte y este del territorio de El Ayote, en los actuales municipios de La Cruz del Río Grande de Matagalpa y El Tortuguero, los habitantes originales eran de la etnia miskita. Por el oeste, la cordillera de Amerrisque fue el límite oriental de la colonización española, de manera que el territorio del municipio funcionó como una frontera entre las dos culturas que conforman la nacionalidad nicaragüense, la española-indígena del Pacífico y la británico-indígena de la costa Caribe.

A partir los años 1982-1983 se dio un receso en el despale, fenómeno que ha sido llamado "congelamiento de la frontera agrícola", debido al conflicto militar que inicia en esos años, ya que por un lado los madereros no podían seguir entrando a la montaña, y por otro los campesinos fueron desplazados fuera de sus fincas por el conflicto militar, abandonando el frente de colonización que estaba activo en esa época.

Pero el proceso de deforestación sostenida alcanzó nuevos ritmos a raíz del fin de ese conflicto bélico, y se calculan entre 75 y 100,000 hectáreas de bosque anuales (120,000 en el ciclo agrícola 1991-1992) alcanzadas por la tragedia ambiental, una tasa de 2.8 a 3% de la masa forestal nacional; especialistas han calculado que a ese compás, en un lapso de 25-30 años se termina lo que queda de bosques en el país.

Aunque ha partido de la antigua frontera agrícola, en esta ola también participan campesinos de las regiones central y norte del país, que después de la Reforma Agraria en el paréntesis revolucionario de los años '80 continúan siendo desplazados por la recomposición del latifundio y el empobrecimiento de las tierras. No por nada, muchos de los habitantes de la costa Caribe cuando valoran el deterioro de su región muestran su rechazo a estos campesinos, y se refieren al proceso como la 'chontaleñización' de la Costa.

Es claro que la cultura productiva de tumba-roza-quema de estos campesinos, profundamente arraigada, tiene su origen objetivo en este proceso todavía inconcluso de avance sobre el bosque, obligados por las condiciones macroeconómicas adversas a ellos y autorizados por el desorden territorial.

En el caso de El Ayote no es nueva sólo la declaración de municipio. Hasta la década pasada, la actual cabecera municipal era apenas un punto de referencia en los mapas de operaciones militares, un puerto de montaña formado al amparo de una base del Ejército donde el campesinado de comarcas remotas bajaba los fines de semana a intercambiar sus productos por artículos básicos necesarios para su vida como sal, azúcar, medicinas, vestuario y calzado.

La base militar se instaló en 1985 en La Piñuela, al otro lado del Río Siquia y a unos dos Km de la ubicación actual del poblado, en la comarca Banco de Siquia; por la escasez de agua, los pobladores se vieron obligados a trasladarse al lugar actual, a orillas del Río El Ayote, y el poblado pasó a ser conocido con este nombre; estos pobladores eran campesinos de las comarcas aledañas, que obligados por la guerra dejaban sus fincas y construían 'casas' de bambú y 'chagüitón', abundantes en la zona.

En 1990, al fin del conflicto bélico, El Ayote  fue seleccionado como el IV Enclave para la desmovilización de las fuerzas irregulares de la Resistencia Nicaragüense. La población creció rápidamente con los desmovilizados que se quedaron en el territorio, recibieron tierra en el Polo de Desarrollo que fue creado o simplemente tomaron un pedazo de montaña, e hicieron finca y familia. Inicialmente el territorio fue puesto bajo la jurisdicción de Santo Domingo, pero los impuestos cobrados, la atención recibida y los delegados nombrados por este municipio no satisficieron a los pobladores, que decidieron solicitar a El Rama les asumiera como parte de su circunscripción; el Concejo Municipal de El Rama accedió y designó un delegado, al cual apoyó posteriormente para lograr la declaratoria de El Ayote como Municipio.

A partir de la regionalización del país en 1982, el municipio de El Rama junto con los municipios de Nueva Guinea y Muelle de los Bueyes, del Departamento de Zelaya, y el municipio de El Almendro, del Departamento de Río San Juan, se incorporaron desde el punto de vista funcional a lo que se denominó Región V, que incluyó a los Departamentos de Boaco y Chontales.

Las reformas constitucionales de 1995 implantaron de nuevo la departamentalización, aunque manteniendo las Regiones Autónomas del Atlántico; la Ley creadora del Municipio de El  Ayote incluyó a éste en la circunscripción de la RAAS, pero en la práctica no hay ninguna relación político-administrativa de la nueva municipalidad con las autoridades regionales autonómicas.

Debido a ese distanciamiento funcional, los cuatro municipios del sureste incluidos en la RAAS (El Rama, Muelle de los Bueyes, Nueva Guinea y El Ayote) iniciaron cabildeos políticos para integrar un nuevo departamento, el de Zelaya Central, pero desavenencias entre ellos por el posible nombramiento como cabecera departamental mantienen congelada la iniciativa.

 


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